Así es cómo la nostalgia impulsa el consumo de moda en 2025

En 2025, la moda no se limita a revivir los años 90 o los 2000 (Y2K); también está experimentando un regreso sorprendente a los años 60. Esta tendencia no es azarosa, sino el resultado de una intersección efectiva entre algoritmos, redes sociales, nostalgia emocional y oportunidades comerciales reales. Te explico cómo sucede, con ejemplos actuales, datos de mercado y la advertencia necesaria: nostalgia sí, pero ¿a qué costo creativo?

Redes sociales y algoritmos: la nostalgia en amplificación constante

La clave está en TikTok, Pinterest y plataformas similares, que funcionan como amplificadores de estilos reconocibles. TikTok, por ejemplo, prioriza contenido que genera conexión emocional, lo que hace que revivals estilísticos —como el regreso de lo vintage, lo Y2K y lo 60s— se tornen virales en horas. Gen Z ya no busca descripciones técnicas, sino estéticas evocadoras: “Euro summer”, “Pucci girl”, “Y2K fashion”.

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Pinterest y Tumblr también refuerzan estos códigos visuales, solidificando arquetipos nostálgicos que se transforman en “modas por defecto” para las nuevas generaciones, como destaca Vogue sobre el eterno retorno de los 90s..

En paralelo al revival de los 90s y Y2K, los años 60 están marcando tendencia. Marcas como Emilio Pucci están en pleno resurgimiento: los prints emblemáticos de los 60, como Marmo y Orchidee, han visto un aumento en búsquedas del 96% en Lyst durante el segundo trimestre de 2025. En plataformas como Depop, las búsquedas crecieron un 381%, especialmente por prendas vintage o similares (The Guardian).

Simultáneamente, medios como Who What Wear destacan cómo los iconos de los 60 —pilbox hats, gafas redondas oversize, zapatos de tacón bajo y trajes de falda– están volviendo con fuerza real en la moda contemporánea, reflejando tanto refinamiento como espíritu revolucionario.

Revivals tangibles: marcas que reeditan el pasado

Este fenómeno trasciende TikTok: marcas históricas están apostando por revivir estéticas antiguas con impacto comercial real. DKNY, por ejemplo, lanzó su campaña New York Stories para primavera 2025, reavivando su pasado noventero con Lila Moss como imagen central. Además, introdujo una cápsula de ropa vintage en colaboración con Depop, haciendo tangible el revival (FashionNetwork).

Este tipo de colecciones funcionan como evidencia de que la nostalgia no solo conecta emocionalmente, sino que puede materializarse en ventas efectivas.

No es solo una percepción: lo retro vende. Según Future Market Insights, el mercado global de ropa usada alcanzará 48.320 millones USD en 2025, con proyección a 138.900 millones USD en 2035 (CAGR del 11,1%) (Future Market Insights). Otras estimaciones elevan ese valor a 521.500 millones USD para 2034 (GMI Insights).

Plataformas como Depop reportaron ventas por 788 millones USD recientemente, y aumentos en reconocimiento de marca de entre +12% y +10,9% en percepción de calidad entre jóvenes (BusinessOfApps, TheHarrisPoll).

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Un informe de Amra & Elma destaca que el 75% de consumidores es más propenso a comprar si un anuncio evoca nostalgia. Las campañas con estética de los 90s registraron un incremento del 30% en engagement. Además, el contenido nostálgico genera el doble de respuesta emocional que otros anuncios. El 90% de los millennials y el 68% de la Gen Z responde positivamente al branding nostálgico (Amra & Elma).

Nostalgia sí, pero ¿a qué costo creativo?

Ese revival tiene su cara oscura. Una nota en Vogue Business advierte que la reedición constante de íconos sin innovación puede cansar al consumidor y diluir el valor de marca (Vogue Business). Además, estrategias como “nostalgia-washing” —usar elementos retro sin discurso auténtico— pueden erosionar la fidelidad y la relevancia (Marketing Dive).

En 2025, la nostalgia ya no es solo revival estético; es estrategia comunicativa, emocional y comercial. TikTok y Pinterest actúan como amplificadores; marcas como DKNY y Pucci resignifican estilos pasados; el mercado de segunda mano crece a cifras millonarias. Sin embargo, lo realmente valioso será diferenciar entre nostalgia como homenaje (con contexto, reinterpretación y riesgo creativo) y nostalgia usada como fórmula barata.

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