En Artificial Intelligence for Fashion, Leanne Luce se propuso abrir una puerta entre el mundo creativo del diseño de moda y el complejo universo de la inteligencia artificial.
Su mayor acierto es haber logrado un libro accesible para diseñadores que no necesariamente cuentan con formación técnica, explicando conceptos como aprendizaje automático, visión computacional o procesamiento de lenguaje natural de forma comprensible y aplicada a las etapas reales del proceso creativo.
En este sentido, el libro funciona como un manual que desmitifica la IA y muestra cómo puede ser utilizada para tareas como generar moodboards, pronosticar tendencias o incluso optimizar la fabricación.
Otro punto fuerte de la obra es la manera en que contextualiza la IA como un componente dentro de las estrategias de retail y sostenibilidad. Luce ilustra cómo la inteligencia artificial puede reducir desperdicios mediante producción bajo demanda o mejorar la experiencia del consumidor a través de personalización. Como han demostrado marcas pioneras como Stitch Fix (Wired, 2020) y Farfetch (Vogue Business, 2021). Estas aplicaciones evidencian que la IA puede ser un aliado potente para democratizar la moda y hacerla más eficiente, especialmente frente a los retos ambientales.
Sin embargo, el libro también tiene limitaciones significativas. Uno de sus principales desaciertos es que apenas aborda los dilemas éticos y legales relacionados con la autoría. En la actualidad, el debate sobre si un diseño generado con IA puede ser registrado como propiedad intelectual es central. Luce menciona que la Oficina de Copyright de Estados Unidos ya dictaminó que las obras sin intervención humana significativa no pueden ser protegidas. Esta omisión es un vacío importante en un texto que aspira a guiar a profesionales en el uso de estas tecnologías.

Otro punto débil en el argumento de Luce es que está limitada al mercado estadounidense y anglosajón. Al centrarse casi exclusivamente en modelos de negocio y legislaciones de Estados Unidos, deja fuera la diversidad de contextos legales y realidades culturales que enfrentan los diseñadores en otras regiones como Europa o América Latina, donde el marco legal sobre propiedad intelectual en moda es muy diferente.
Falta discusión
Un aspecto poco explorado —y hoy crucial— es la reflexión sobre el origen y la ética de los datasets que alimentan la IA. ¿De dónde provienen las imágenes y diseños que entrenan los algoritmos? ¿Se obtuvo consentimiento de los creadores originales? Al no profundizar en estas preguntas, el libro deja de lado la discusión sobre cómo la IA puede reforzar sesgos estéticos hegemónicos o incluso propiciar apropiación indebida de ideas, un tema cada vez más señalado por diseñadores independientes y académico.
A pesar de estas carencias, Artificial Intelligence for Fashion sigue siendo un excelente punto de partida para cualquier profesional que quiera introducirse en la relación entre IA y moda.
Su valor radica en ofrecer un lenguaje claro, ejemplos concretos y una visión optimista sobre las oportunidades que abre la tecnología, aunque el lector necesitará complementarlo con información actualizada y un enfoque crítico sobre los desafíos éticos y legales que no aborda a profundidad.
En definitiva, Leanne Luce nos ofrece una guía útil para entender el potencial transformador de la IA en el diseño de moda, pero deja la puerta abierta a la necesidad urgente de un debate más profundo sobre los riesgos que conlleva esta revolución tecnológica para la originalidad, la diversidad y la autoría de los creadores.
Fuentes confiables:
- US Copyright Office, 2023: Copyright Registration Guidance
- Vogue Business, 2021: How AI is reshaping luxury fashion
- Wired, 2020: How Stitch Fix uses AI to reinvent personal styling
- The Interline, 2023: The uncharted legal frontier of AI in fashion
- European Union Intellectual Property Office, 2023: Legal implications of AI-generated designs in the EU