La inteligencia artificial está revolucionando el diseño de moda, pero también plantea desafíos legales que la mayoría de creativos desconocen. ¿Sabías que en muchos países los diseños generados o asistidos por IA podrían no estar protegidos legalmente? Aquí explicamos los riesgos y damos herramientas prácticas para salvaguardar la creatividad.
1. Autoría humana exigida
La Oficina de Copyright de EE. UU. (USCO) ha reiterado que solo protege obras con “intervención creativa humana significativa” (USCO Report, 2023). Esto significa que si se produce un patrón exclusivamente con IA sin aportar decisiones creativas —por ejemplo, usando prompts genéricos sin cambios ni dirección—, no se podrá registrar la obra como propiedad intelectual.
Dato poco explorado: incluso si una imagen o diseño es sólo parcialmente generado por IA, se debe probar el aporte creativo para que la protección legal sea válida. Esto complica el registro de procesos colaborativos IA-diseñador si no se documentan las intervenciones paso a paso.
2. Riesgo de infracción: caso Shein
En 2023, Shein fue demandada en EE.UU., por, supuestamente, usar algoritmos de IA para copiar masivamente diseños de pequeños creadores sin licencia ni crédito (Time, 2023). Este caso marcó un antes y un después al evidenciar que la IA puede facilitar la apropiación indebida de propiedad intelectual.

Para diseñadores, el mensaje es claro: usar IA entrenada con datasets sin licencia o sin trazabilidad puede exponerlos a demandas, incluso si no es la copia directa de un diseño.
3. Políticas recomendadas para proteger la creatividad
✔ ️ Auditar datasets: exige a proveedores de IA claridad sobre las fuentes de entrenamiento; evita algoritmos entrenados con obras no licenciadas.
✔ ️ Registrar procesos colaborativos: documenta tu intervención creativa (bocetos, prompts, versiones) para demostrar autoría humana.
Estas medidas reducen el riesgo de conflictos legales y fortalecen tu posición como autor.
4. Perspectiva global: el enfoque CFDA + RAIVE
El Council of Fashion Designers of America (CFDA) junto con el estudio legal RAIVE lanzaron en 2024 la primera guía práctica para proteger los derechos de diseñadores que usan IA, recomendando prácticas como:
inclusión de cláusulas de autoría en contratos con proveedores de IA;
políticas de transparencia en datasets;
formación en propiedad intelectual para creativos (Vogue Business, 2024).
Este enfoque pionero busca un equilibrio entre innovación y respeto por la autoría, y marca la pauta para futuras regulaciones glo
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